Bueno, como escribí la última vez, estaba mirando de aprender a editar videos con el ordenador. Bueno digamos que ya he aprendido lo mínimo indispensable para poder colgar el video del concierto en contra del 4rt cinturó. Explico un poquito como fue, aunque no me alargaré mucho ya que una imagen vale más que mil palabras, ¿no?.
Me planteó Orl participar en este concierto hace unos meses. La idea me gustó, ya no solo para protestar en contra de una movilidad basada en lucrarse de encapsularnos como si fuéramos medicamentos, si no porque Granollers, como otras capitales de comarca ajenas a los contrastes de una gran ciudad como Barcelona, han importado con bastante facilidad las infraestructuras y los hábitos que los cánones de la globalización mandan: Una zona para vivir, otra para divertirse y comprar y otra para trabajar. Todo esto sin otro medio de transporte más o menos eficiente que el coche. Pues eso. Un gustazo protestar en contra de tanta carretera en un sitio así. Un tren equivale a 50 autobuses. Imaginaros cuantos coches a un autobús.
El día fue soleado, pero hacía una rasca increíble. Llegamos a las 3 de la tarde, comimos, probamos sonido, y después, para hacer tiempo nos pasamos por el anónims. Allí conocimos a S. que se brindó desinteresadamente para vendernos CDs durante el concierto y recoger mails. El colega se lo curró un montón.
A pesar del frío, todos los grupos que allí tocamos y la gente que nos vino a ver, aguantamos hasta cerca de las 2 de la madrugada. Intercambiamos CDs, conocimos a un montón de gente y recibimos el calor del público que ya va siendo habitual en nuestros conciertos. Cuando llegué a la cama de madrugada, me dormí enseguida pensando que había sido un buen día.
Nada más, a disfrutar del video.
Me planteó Orl participar en este concierto hace unos meses. La idea me gustó, ya no solo para protestar en contra de una movilidad basada en lucrarse de encapsularnos como si fuéramos medicamentos, si no porque Granollers, como otras capitales de comarca ajenas a los contrastes de una gran ciudad como Barcelona, han importado con bastante facilidad las infraestructuras y los hábitos que los cánones de la globalización mandan: Una zona para vivir, otra para divertirse y comprar y otra para trabajar. Todo esto sin otro medio de transporte más o menos eficiente que el coche. Pues eso. Un gustazo protestar en contra de tanta carretera en un sitio así. Un tren equivale a 50 autobuses. Imaginaros cuantos coches a un autobús.
El día fue soleado, pero hacía una rasca increíble. Llegamos a las 3 de la tarde, comimos, probamos sonido, y después, para hacer tiempo nos pasamos por el anónims. Allí conocimos a S. que se brindó desinteresadamente para vendernos CDs durante el concierto y recoger mails. El colega se lo curró un montón.
A pesar del frío, todos los grupos que allí tocamos y la gente que nos vino a ver, aguantamos hasta cerca de las 2 de la madrugada. Intercambiamos CDs, conocimos a un montón de gente y recibimos el calor del público que ya va siendo habitual en nuestros conciertos. Cuando llegué a la cama de madrugada, me dormí enseguida pensando que había sido un buen día.
Nada más, a disfrutar del video.


