Hoy es jueves, ya llevo un par de días por barna y bueno, ahora tengo un rato para explicaros como ha ido por Madrid. El viaje mejor no pudo empezar, mi asiento estaba al lado de la ventana, y como poco podría estirar la vista ya que las piernas no. Mientras me alegraba sobre esto vi como se sentaba un hombre serio y canoso a mi lao. Estaba igual que yo, encapsulado en su mp3. Nos saludamos retóricamente y arrancó el bus.
Los minutos iban pasando despacio. La ventana solo ofrecía cemento. El espacio reducido en el que tenías que desarrollar tus funciones vitales te precipitaba
a desear tener las extremidades plegables, igual que el reposabrazos del asiento. No me sentía agradecido por no viajar en cayuco o encerrado en el remolque de un camión, me sentía indignado. Indignado porque tiene que ser terrible hacerlo para acabar trabajando para quien viaja en jet privado. Producto de la incomodidad me molestaba todo, hasta los auriculares. Me deshice de ellos y bebí un pokito de agua. Supongo que al hombre serio y canoso que se retorcía a mi lado le pasaba lo mismo que a mi, y empezamos a hablar. Pues eso, empezamos a hablar y por suerte. Conocer a ese hombre serio y canoso fue de las mejores cosas del viaje. Mi compañero era Franco Deterioro, un cantautor de Zaragoza que volvía de Barna para buscar bolos. La conversación agilizó el tiempo y llegamos a Zaragoza enseguida. Fuimos a tomar un café relámpago en la nueva estación de las delicias, un cubo de cemento difícil de habitar. Si queréis conocerlo a él y a su rumba combativa: www.francodeterioro.com. Ya os mandaré algo cuando toque por Barna o Madrid.
El resto de viaje pasó sin pena ni gloria y llegué a Madrid a eso de las 8 de la tarde. La estación está bajo tierra y tiene ventiladores que sueltan una especie de vapor que digo yo que será oxigeno. Presenta un aspecto de refugio nuclear bastante inquietante. Pillé el metro y finalmente subí a la superficie en Tirso de Molina, donde me esperaban 40 grados y un sol exagerao. Llegué a la pensión. Mi casa en Madrid era un rincón pequeñito y modesto que lo cuidaba una famili
a. El más joven de ellos rapea con fuerza. Me dio su Myspace: www.myspace.com/morewhite .Dejé las maletas y empecé a buscar orejas. Estaba cansao y decidí no moverme de Lavapiés. Me llené los bolsillos de CDs y empecé a repartirlos por todos los garitos que veía que hacían conciertos. A eso de las 2 de la madrugada pisé la calle olmo, donde está la zebra coja. Entré y enseguida cerramos la fecha del 28 de julio. Me quedé por ahí un rato y participé de una jam que había en el sótano. El local cerró, compramos birras y nos juntamos como unas 15 personas que apenas nos conocíamos tocando en la plaza de Lavapiés hasta las 8 de la mañana. La gente se fue despidiendo y al final quedamos desayunando lol, vald , un personaje que a cada frase se le escapaba bilderberg y yo. En la plaza estaba también manu que cantaba desde flamenco hasta reggae. Al cabo de unos días me lo encontré detrás de la barra del lavarte bar. El colega toca la percusión en un grupo de Londres que se llama la Xula. Si lo queréis oír: www.myspace.com/laxula. También hace cosillas el solo: www.myspace.com/sosayumar. Bueno hablando con él apareció vv, le gustó mi propuesta y me p
ropuso tocar en las fiestas de Lavapiés .
El domingo por la mañana me fui al rastro a vender CDs, y por la tarde participé de una jam en don tablón, en frente de la zebra coja. No había micro para no molestar a los vecinos y bueno no sé si se me escuchó o no, lo cierto es que la gente que tenía más cerca le gustaron las letras. Le vendí un CD a Jos (guitarrista de los esturión). Me lo encontré otro día y me hizo cantarle a un colega en medio de la calle un cacho de tema. A Jos le acompañaba una chica que me cayó muy bien pero no recuerdo su nombre. Jos y la chica tocaron en la jam, junto a otros musicazos de reggae de los que tampoco recuerdo el nombre.
Este era el ritmo que me acompañaba todos los días. Visitar garitos y hablar con gente, eso era lo que hacía. Iba andando a
los bares y siempre de camino me iba encontrando alguno que no salía en internet. La verdad que la vida nocturna de Madrid está a años luz de la que tiene Barcelona. El ayuntamiento de Madrid supongo que no se queda corto intentando domesticar a los ciudadanos, pero por lo que he visto la gente se rebota más que en Barna. Se cierra un bar y se habré otro en otro lado. Hay bares sin licencia que se buscan la vida como pueden y allí están. No estoy diciendo que en barna seamos corderitos, lo que si que aquí he notado miedo y en Madrid no.
En resumen, primero decir que me dejo mucha gente por nombrar, y la intención de esta crónica no es que se convierta en un libro de viajes. He detallado los prim
eros días para que os hagáis una idea de cómo me ha ido. A medida que vaya ordenando los papeles ya iré añadiendo más gente que me ha aportado cosas estos días. He recogido más de cien correos, he vendido unos 30 CDs, he visitado más de 40 garitos y he conocido dos barrios que me he hecho propios: Lavapiés y Malasaña.
Con lo que de verdad me quedo de estos 10 días es con la cantidad de gente con los brazos abiertos que me he encontrado, todo un lujo. Salud.
Los minutos iban pasando despacio. La ventana solo ofrecía cemento. El espacio reducido en el que tenías que desarrollar tus funciones vitales te precipitaba
a desear tener las extremidades plegables, igual que el reposabrazos del asiento. No me sentía agradecido por no viajar en cayuco o encerrado en el remolque de un camión, me sentía indignado. Indignado porque tiene que ser terrible hacerlo para acabar trabajando para quien viaja en jet privado. Producto de la incomodidad me molestaba todo, hasta los auriculares. Me deshice de ellos y bebí un pokito de agua. Supongo que al hombre serio y canoso que se retorcía a mi lado le pasaba lo mismo que a mi, y empezamos a hablar. Pues eso, empezamos a hablar y por suerte. Conocer a ese hombre serio y canoso fue de las mejores cosas del viaje. Mi compañero era Franco Deterioro, un cantautor de Zaragoza que volvía de Barna para buscar bolos. La conversación agilizó el tiempo y llegamos a Zaragoza enseguida. Fuimos a tomar un café relámpago en la nueva estación de las delicias, un cubo de cemento difícil de habitar. Si queréis conocerlo a él y a su rumba combativa: www.francodeterioro.com. Ya os mandaré algo cuando toque por Barna o Madrid.El resto de viaje pasó sin pena ni gloria y llegué a Madrid a eso de las 8 de la tarde. La estación está bajo tierra y tiene ventiladores que sueltan una especie de vapor que digo yo que será oxigeno. Presenta un aspecto de refugio nuclear bastante inquietante. Pillé el metro y finalmente subí a la superficie en Tirso de Molina, donde me esperaban 40 grados y un sol exagerao. Llegué a la pensión. Mi casa en Madrid era un rincón pequeñito y modesto que lo cuidaba una famili
a. El más joven de ellos rapea con fuerza. Me dio su Myspace: www.myspace.com/morewhite .Dejé las maletas y empecé a buscar orejas. Estaba cansao y decidí no moverme de Lavapiés. Me llené los bolsillos de CDs y empecé a repartirlos por todos los garitos que veía que hacían conciertos. A eso de las 2 de la madrugada pisé la calle olmo, donde está la zebra coja. Entré y enseguida cerramos la fecha del 28 de julio. Me quedé por ahí un rato y participé de una jam que había en el sótano. El local cerró, compramos birras y nos juntamos como unas 15 personas que apenas nos conocíamos tocando en la plaza de Lavapiés hasta las 8 de la mañana. La gente se fue despidiendo y al final quedamos desayunando lol, vald , un personaje que a cada frase se le escapaba bilderberg y yo. En la plaza estaba también manu que cantaba desde flamenco hasta reggae. Al cabo de unos días me lo encontré detrás de la barra del lavarte bar. El colega toca la percusión en un grupo de Londres que se llama la Xula. Si lo queréis oír: www.myspace.com/laxula. También hace cosillas el solo: www.myspace.com/sosayumar. Bueno hablando con él apareció vv, le gustó mi propuesta y me p
ropuso tocar en las fiestas de Lavapiés .El domingo por la mañana me fui al rastro a vender CDs, y por la tarde participé de una jam en don tablón, en frente de la zebra coja. No había micro para no molestar a los vecinos y bueno no sé si se me escuchó o no, lo cierto es que la gente que tenía más cerca le gustaron las letras. Le vendí un CD a Jos (guitarrista de los esturión). Me lo encontré otro día y me hizo cantarle a un colega en medio de la calle un cacho de tema. A Jos le acompañaba una chica que me cayó muy bien pero no recuerdo su nombre. Jos y la chica tocaron en la jam, junto a otros musicazos de reggae de los que tampoco recuerdo el nombre.
Este era el ritmo que me acompañaba todos los días. Visitar garitos y hablar con gente, eso era lo que hacía. Iba andando a
los bares y siempre de camino me iba encontrando alguno que no salía en internet. La verdad que la vida nocturna de Madrid está a años luz de la que tiene Barcelona. El ayuntamiento de Madrid supongo que no se queda corto intentando domesticar a los ciudadanos, pero por lo que he visto la gente se rebota más que en Barna. Se cierra un bar y se habré otro en otro lado. Hay bares sin licencia que se buscan la vida como pueden y allí están. No estoy diciendo que en barna seamos corderitos, lo que si que aquí he notado miedo y en Madrid no.En resumen, primero decir que me dejo mucha gente por nombrar, y la intención de esta crónica no es que se convierta en un libro de viajes. He detallado los prim
eros días para que os hagáis una idea de cómo me ha ido. A medida que vaya ordenando los papeles ya iré añadiendo más gente que me ha aportado cosas estos días. He recogido más de cien correos, he vendido unos 30 CDs, he visitado más de 40 garitos y he conocido dos barrios que me he hecho propios: Lavapiés y Malasaña.Con lo que de verdad me quedo de estos 10 días es con la cantidad de gente con los brazos abiertos que me he encontrado, todo un lujo. Salud.
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